Paciència...
Blog de David en castellano: Volver a ser padre

Blog en castelleano (en construcción)

12 AÑOS DE FELICIDAD Y UNA ETERNIDAD DE LUZ Y DE AMOR. DÉCIMO AÑO: 2004


Volver a ser padre



Tras dos años, este mes de Julio he vuelto con Anna a un par de parques de atracciones. Durante este tiempo, Anna ha sido muy paciente. Pero ya hacía días que de manera tímida y respetuosa me pedía cuando podríamos volver. Finalmente, he reunido el valor y el deseo necesario por hacerlo. Ya es hora de permitir a Anna de recuperar una parte de la infancia que ha perdido estos dos años, cuando menos la infancia que ella conocía. Siento que durante estos dos años no ha tenido padre, al menos, aquel padre al que estaba acostumbrada. Intento desde hace días volver a implicarme emocional y completamente con ella, a tope, sin justificarme a mí mismo para impedirme de hacerlo.

Y esta era quizás la parte culminante de todo este proceso. Volver a un parque de atracciones. El otro día al Tibidabo y esta semana al WaterWorld. Y creo que hemos salido airosos. Hemos ido juntos, solos ella y yo. La he visto respetuosa con mi estado de ánimo primero, y radiante y feliz después. No le ahorrado ni un capricho, ni un deseo. Hasta que ha tenido suficiente, como aquel que se empacha después de un ayuno forzoso y prolongado. Para mí, no había nada más al mundo que pudiera perturbar la dedicación de mi tiempo a su felicidad.

Aún así, he comprobado que me puedo volver a dar, pero que yo ya no lo viviré igual nunca jamás. Estos dos días, he sido un padre que desvía parte de su tiempo a una actividad que desean sus hijos, pero no aquel Natxo para quien aquello ERA SU PROPIO DESEO. Con la coraza bien robusta y entrenada, he podido compartir espacio con cientos de otros niños y adolescentes enloquecidos por la diversión. Sin dolor, pero con el recuerdo de David omnipresente, por lo que él fue, por lo que vivimos en Budapest y por lo que se ha podido perder.

Pero estoy contento por Anna. Ha sido muy feliz, y lo ha manifestado reiteradamente de manera explícita. Y eso compensa mucho. En fin, poco a poco voy recuperando el papel de padre. Y con él, el placer de la paternidad, también lo he de admitir. Aunque a veces sea una sensación agridulce, puesto que este placer inmediatamente implica dolor por la otra media paternidad perdida. Supongo que me debo permitir más disfrutar de las buenas sensaciones. Por mí, y en este caso, también por Anna

No hay comentarios.:

Publicar un comentario