
A veces, me permito abandonarme a los recuerdos...
Te recuerdo más pequeño, David
cada noche leíamos un cuento y al acabar,
yo cerraba el luz, mientras, bostezando,
me decías "papi, no te vayas".
Y yo siempre me echaba un rato, feliz, a tu lado
a oscuras, la noche plácida nos abrazaba
yo acariciaba tu pelo y tu dulce cara.
Y en aquel silencio, cada noche sentía la plenitud absoluta,
estar a tu lado, sentirte tan cerca,
tu aliento, tu calidez, tu tranquila seguridad
Y lentamente ibas adormeciéndote,
serenamente, me dejabas por unas horas,
pero yo tenía la dulce certeza que al día siguiente volverías.
Preguntándome a menudo por qué había sido tan afortunado
me levantaba sin hacer ruido,
suplicando a Dios que nunca te separara de mí
y rogando, a escondidas, que te bendijera para siempre.
Un beso en medio de tu primer sueño,
cada noche, tiernamente, t'arropaba con las sábanas.
Buenas noches, David, hijo mío, hasta mañana...




2 comentarios:
Qué recuerdos, Natxo... almas gemelas... de todos los padres, supongo cuando lo lean. Qué afortunados fuimos, de poder echarnos en la cama con ellos y acariciarles sus cabecitas, tranquilizándoles para poder dormirse a gusto,plácidamente. Tengo grabados vídeos, de la cara de felicidad que ponían dormidos... eso se llevaron.. momentos felices. Qué suerte haberlos compartido con ellos. Cuando Alex era más pequeñito, y no tanto tambien... se venía a mi cama, los sábados y domingos. Y recuerdo como lo achuchaba y lo "olía", ese olor de niño suave y dulce..Recuerdo que al achucharlo le decía: hummm, me encantas... hummm no crezcas que me dará penita... Podía haberme callado, quién pensaba que se cumpliría esa tonta frase mía, ese deseo de disfrutarlos tanto cuando son nanos...
Elena
Ni hijo no quería crecer, parece que presentía lo duro que sería lo que le esperaba.
Dellanbo
Publicar un comentario